Un paraíso escondido: Cangilones de Gualaca
Formado por el río Estí, este "mini cañón" rocoso fue erosionado durante milenios, creando un canal estrecho y serpenteante que hace sentir al visitante dentro de un parque acuático natural. Las paredes del cañón, de hasta 6 metros de altura, son el punto de partida perfecto para los más valientes, que se animan a saltar al agua profunda y turquesa.
Quienes prefieren la tranquilidad pueden relajarse sobre las rocas calentadas por el sol o disfrutar de un "spa de peces" natural, donde pequeños peces limpian los pies. Lo más fascinante: al nadar se pueden descubrir fósiles marinos en las rocas, un recordatorio de que estas tierras estuvieron alguna vez bajo el océano.
Los Cangilones de Gualaca es el lugar ideal para una excursión de un día con familia o amigos. Para evitar las multitudes y disfrutar al máximo, se recomienda visitarlo entre semana. Un destino que combina la emoción de la aventura con la calma de la naturaleza: una parada obligatoria en tu ruta por Chiriquí.
Cómo llegar
Los Cangilones de Gualaca son fácilmente accesibles desde Boquete, lo que los convierte en una excursión popular de un día:
En coche:
la forma más directa es alquilar un coche y conducir por cuenta propia. El trayecto desde Boquete dura unos 40-50 minutos. Se cobra una pequeña tarifa de estacionamiento de unos $2 por vehículo.
En autobús:
toma un autobús público desde la terminal principal de David hasta el pueblo de Gualaca. Desde allí, es un corto trayecto en taxi o una caminata de 1,5 km hasta el cañón.
Tour guiado:
muchos operadores locales de Boquete ofrecen excursiones guiadas a los Cangilones de Gualaca. Estos tours suelen incluir transporte de ida y vuelta y un guía experimentado que muestra los mejores lugares para nadar y saltar.